NUESTRA

HISTORIA

Una historia de arte, tradición y amor por los relojes.​

Todo comenzó hace algunos años con mi papá, hablo de algo parecido a unos 40 años atrás en Cali Colombia, cuando él era niño.

 

Me cuenta que su amor por los relojes empezó por un Texas instument que llego a el sin mucho esperarlo y sin interés alguno de saber lo que había detrás de este complejo pero maravilloso mundo de los relojes. Un reloj que macaría sin duda el punto de partida de su pasión e intriga por ese por el arte relojero.​

 

Cuenta mi papá, que ahí fue donde todo surgió, su interés por saber de relojes y por tener mas y mas maquinas como estas creció al mismo tiempo que el. Recuerda que mi abuelo, su papa, nunca fue muy amante de los relojes pero esto nunca fue impedimento para que cada diciembre en medio de los regalos hubieran tres cajas marcada con su nombre el de su hermana y su mamá con una nueva pieza de estas con la que se escribiría otra historia para cada uno de ellos, historias que llevaron el titulo de Cartier, Montblanc, Tag Heuer, Movado, Edox, Festina, Swiss army entre otros.

Nunca olvidare la mañana del 24 de diciembre del 2010 cuando mi papa y mama muy al estilo de mi abuelo dejaron una caja en la sala con mi nombre, era mi primer reloj, un Swiss Army de quarzo, que sin saberlo marcaria el comienzo de un gran gusto y amor por los relojes.

 

Al igual que como fue para el, mi entusiasmo creció y se convirtió en una obsesión, que ocupaba mis mañanas, mis noches y cualquier momento que fuera o no oportuno para buscar relojes en internet y en las muñecas de todo el que pasaba a mi alrededor. Con el pasar del tiempo mi gusto fue aumentando y así las historias también, historias como la de cuando decidí que quería comprar mi primer reloj, un Tissot T-racer de pulso rojo, no fue difícil saber que quería que fuera ese el primero, para mi, una pieza de estilo inigualable e irrepetible que lograba cautivarme. 

 

Con el tiempo mis historias se empezaron a llamar de diferentes maneras: Swiss Militar, Montblanc, Festina, Tag Heuer, Hublot, Citizen, Swiss army Tissot y Cartier entre otras marcas que me hicieron pensar que las maquinas relojeras son mas que algo que da la hora, son mas bien obras de arte que cobran vida y se llenan de historias en cada una de las muñecas por las que pasan.

Me pregunté entonces, ¿qué seria un reloj sin su historia?, tal vez un alma sin vida logré concluir,

 

Simplemente se resumiría a un conjunto de piezas que se definen por el material en el que están hechas y que cuando se juntan, engranan para poder simplemente dar la hora, pero creo que es mucho mas que eso, son piezas que están definidas por la historia de quien las hace y quien las lleva puestas, y su material o funcionamiento es solo una parte de lo que son, el otro gran sentido se los dan las manos que las ponen a funcionar y las historias que surgen detrás.​

 

¿Y para que toda esta historia? pues bueno, no podíamos hablar de CRÖNICA sin contarles lo que había detrás de sus creadores, mi papá Fernando Guzmán y yo, Juan Felipe Guzmán.

 

Esta empresa nace de la idea de compartir esta pasión con todos aquellos que ven en un reloj algo mas que la hora, y que así como a mi papa y a mi también los trasnocha y enamora. CRÖNICA se crea a principios de 2018 en Bogotá, Colombia con el objetivo de crear un espacio donde se plasmen las historias que hay detrás de cada maquina, de cada muñeca y que también se puedan escribir muchas mas.